Cinco consejos para elegir carro gemelar para tus pequeños

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Hoy traemos otra nueva entrada de Ana Tresguerres, coautura del blog Cuando Pares a Pares. En esta ocasión nos da unos consejos muy útiles para la elección de carro gemelar.

Cuando buscas silla o carro para transportar a dos bebés, manejas dimensiones fuera de la norma. Hagamos unos simples números para ilustrarlo.

Normalmente un niño deja de hacer uso intensivo del carro cuando tiene entre dos y tres años, aproximadamente entre los 13 y los 15 kilos de peso. Se da la circunstancia de que 14 kilos es lo que pesan dos bebés juntos con siete u ocho meses. Con esta progresión, cuando los gemelos dejan de usar el carro estás empujando 30 kilos de niños.

Y, además, otro tema a tener en cuenta es que, en realidad, con gemelos o mellizos (especialmente si ya hay otros hermanos con poca diferencia de edad, o si sale a la calle un adulto solo con ellos) utilizas el carro doble de forma más intensiva y durante más años que con uno solo.

Al peso que vas a transportar hay que añadir otras limitaciones, como el ancho de la puerta de casa o el ascensor, el uso más o menos intensivo del coche con su correspondiente maletero, la comodidad de los peques… Siempre vas a tener que renunciar a algo.

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En un carro gemelar aumenta la importancia de las ruedas.

Sin embargo, empujar un carro doble no tiene por qué ser un martirio, ni mucho menos. Hay auténticas virguerías. Solo hay que dedicar un poco de tiempo a investigar y seguro que encuentras lo que necesitas.

Si estás en este momento en proceso de elección de carro gemelar, me permito darte estos cinco consejos genéricos que creo que aplican en casi todos los casos:

  • TAMAÑO DE LAS RUEDAS: el tamaño, en este caso, importa mucho. Los carros gemelares, si tienen ruedas grandes, se manejan mejor. Como te decía antes, cuando los bebés son chiquititos la diferencia apenas se nota (porque además, de nuevos, todos los carros van fenomenal). Sin embargo, a medida que incrementa el peso a empujar (con la proyección que hemos visto más arriba), las ruedas grandes son tus aliadas;
  • BARRA CONTINUA: no poder utilizar una sola mano para empujar la silla de paseo, o lo que es peor, tener que situar cada mano a un lado del carro, más ancho de lo habitual, acaba destrozando tus hombros y por extensión tu maltrecha espalda, que bastante tiene con cargar dos bebés de la misma edad. En la medida de lo posible, busca carros que se empujan con una barra continua y pliegan tipo libro, son altamente recomendables;
  • INTERNET es tu amigo: si vives en una ciudad grande estás de suerte, probablemente puedas encontrar todos los modelos del mercado en exposición. Si no, el abanico de posibilidades para ver y tocar se reduce mucho. No te quedes con lo primero que veas en las pocas tiendas físicas de puericultura que puedas visitar en tu ciudad. Afortunadamente contamos con internet, que por un lado nos permite comprar online prácticamente cualquier modelo, y por otro podemos consultar las opiniones de otros padres que hayan utilizado el mismo carro que hemos elegido, para asegurarnos de que hacemos una buena compra;
  • MANEJABILIDAD: la palabra ligero y gemelar no pueden ir en la misma frase, cuanto antes nos hagamos a la idea, mejor. Hay mucha diferencia entre unos carros y otros, pero ligero, lo que se dice ligero, a día de hoy, no hay ninguno. Y si encuentras alguna silla doble tipo paraguas, que las hay, que pese menos de 10 kg, en el manejo diario te va a pesar mucho, mucho, te lo aseguro. En el próximo punto te explico por qué. Por lo tanto cuando miramos carro doble, los kilos que pesa el chasis son irrelevantes (bueno, con matices, que un chasis de 20 kg tampoco nos interesa…), ya que lo verdaderamente importante es la manejabilidad. Que el carro pese 8 kilos puede ser útil en los pocos minutos que dura el proceso de plegarlo y meterlo en el maletero del coche, pero el resto del paseo (con sus cuestas y sus curvas) lo que importa es que se maneje bien y no notes el peso que estás empujando;
  • La SILLA LIGERA: como decía en el punto anterior, cuando transportas a dos, la manejabilidad se antepone a la ligereza en el peso del carro. Quizás merece la pena hacer un cambio de chip y pensar en comprar un solo carro gemelar para toda la vida de los bebés. No vas a encontrar practicidad en utilizar un modular los primeros meses, y tener aparte una silla ligera para cuando sean más mayores. Las sillas ligeras tradicionales (de bastones y plegado tipo paraguas) en sus modelos dobles son tremendamente incómodas, especialmente a medida que los bebés ganan peso, que es precisamente cuando todas las familias se pasan a la silla ligera. En mi opinión, solo hay una “silla ligera” doble que cumple con dignidad su definición y es razonablemente manejable. Este modelo es el único que recomendaría a alguien que quiere tener las dos cosas. En esta entrada de nuestro blog hablamos de ella (puedes hacer clic aquí para leerla).
Como veis, Ana aporta, desde su gran experiencia en carros gemelares, unos consejos muy interesantes que complementan perfectamente la entrada Cochecitos gemelares: ¿por donde empezar? que publicamos hace ya bastante tiempo.

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